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El inversor sostenible para un mundo en evolución

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La inversión de impacto ha sido descrita como la nueva frontera de la inversión socialmente responsable. La estrategia, que busca lograr una rentabilidad financiera y un impacto extrafinanciero, puede desarrollarse tanto en mercados cotizados como no cotizados. En el siguiente artículo le explicamos todo lo que necesita saber.   

¿Qué es la inversión de impacto? 

En la inversión de impacto, las inversiones deben contribuir a lograr un impacto social o medioambiental positivo y cuantificable, además de una rentabilidad financiera. Se trata de invertir en empresas, proyectos y vehículos financieros que han identificado un problema social o medioambiental (acceso limitado a la atención sanitaria, falta de viviendas dignas o calentamiento global) y que trabajan para solucionarlo.

Un inversor de impacto contribuiría a financiar estas soluciones con el fin de acelerar su desarrollo y maximizar su impacto.

Veamos un ejemplo: la digitalización del sector sanitario mejora la calidad de los tratamientos, la seguridad de los pacientes y el acceso a la atención sanitaria, contribuye a contener los costes y reducir las estancias hospitalarias y evita la mortalidad por causas susceptibles de prevención. Con el fin de abordar estos problemas, un inversor de impacto invertiría en compañías que ofrecen servicios de digitalización a los hospitales destinados a gestionar la documentación médica, la atención a los pacientes o los flujos de trabajo en urgencias.

Aunque la inversión de impacto representa el enfoque de inversión sostenible de menor magnitud en términos de activos gestionados, disfruta de un sólido crecimiento anual (en lo que se refiere a la TACC[1]).

El capital destinado a la inversión de impacto puede asignarse a distintas clases de activo. Tradicionalmente, la inversión de impacto se ha dirigido especialmente a los mercados privados o no cotizados, sobre todo a la deuda privada. Sin embargo, estamos asistiendo a la aparición de nuevas estrategias de impacto en los mercados cotizados. En un próximo artículo, analizaremos la aplicación concreta de la inversión de impacto en el segmento del private equity o capital inversión.

En lo que se refiere a los objetivos de impacto, las estrategias pueden dirigirse a una amplia gama de objetivos de sostenibilidad, desde el ámbito social al medioambiental.

Por sector, entre los segmentos más populares se incluyen la energía, los servicios financieros, la silvicultura, la alimentación, la agricultura, las microfinanzas y la sanidad[2].

Inversión de impacto: ¿sacrificio de rentabilidad?

Aunque numerosos inversores persiguen objetivos responsables y sostenibles a través de su inversión, muchos también consideran que el atractivo financiero de la inversión de impacto en relación con otras estrategias de inversión es importante, y buscan rendimientos ajustados al riesgo y al tipo de mercado para sus activos.

Este hecho demuestra que la idea de una oposición inherente entre el impacto y el rendimiento financiero no tiene validez.

La inversión de impacto ofrece una amplia gama de estrategias de inversión, con diferentes tipos de riesgo financiero y de impacto y distintos perfiles de rentabilidad, entre los cuales los inversores pueden elegir en función de sus objetivos (véase gráfico 1).

¿Cuáles son las principales características de la inversión de impacto?

La incorporación de un objetivo de impacto al proceso de inversión afecta a cómo invertimos y en qué. Influye en la naturaleza del proceso de inversión y exige recursos y competencias diferentes a la inversión tradicional. 

La inversión de impacto presenta tres características principales que la distinguen de otras estrategias de inversión: 

Intencionalidad

El capital debe invertirse con una intención explícita de resolver un problema de desarrollo sostenible, es decir, de contribuir a lograr un impacto social o medioambiental que se ajuste a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (ODS) o a otros objetivos de sostenibilidad ampliamente aceptados.

El impacto debe ser un componente principal, no secundario, de la estrategia de inversión.

Adicionalidad  

Un inversor de impacto debe tener el objetivo de aportar una contribución concreta, creíble y directa al logro del impacto. Su inversión incrementa directamente el impacto, por ejemplo, a través del diálogo activo con las empresas, ofreciendo asistencia técnica o ayudando a ampliar el impacto mediante la atracción de nuevos recursos de capital.

Un inversor de impacto debe demostrar que, como resultado de la integración de las consideraciones de impacto en el proceso de selección de inversiones (mediante el uso de indicadores de impacto, por ejemplo), el universo de inversión de la cartera difiere sustancialmente del universo habitual.

Cuantificación

Antes de realizar la inversión, el inversor debe fijar unos objetivos cuantificables, realistas y basados en pruebas sobre lo que deben lograr las inversiones en un horizonte temporal determinado.

Estos objetivos se utilizan para gestionar y cuantificar el impacto durante el proceso de inversión y constituyen la base para una comunicación transparente, pública y periódica[3].

Están surgiendo nuevas normas en materia de integración del impacto en los procesos de inversión. Una de ella son los llamados «Principios de Impacto», de los que BNP Paribas Asset Management es uno de los signatarios fundadores.

Actualmente estamos trabajando en el desarrollo de un marco interno de inversión de impacto basado en los Principios de Impacto y en las tres características de esta estrategia que hemos mencionado anteriormente. 

¿Qué hay detrás del auge de la inversión de impacto?

Cada vez son más los riesgos relacionados con la sostenibilidad que pueden tener un impacto negativo en determinados países o sectores. Entre ellos se incluyen los fenómenos meteorológicos extremos, el daño medioambiental relacionado con las actividades humanas, las enfermedades contagiosas y la pérdida de biodiversidad.

Afortunadamente, existe un reconocimiento cada vez mayor de estos riesgos por parte de los gobiernos, el sector privado, la sociedad civil, el mundo académico, etc., lo que favorece la sensibilización sobre la necesidad de ofrecer respuestas en las que participen múltiples sectores y partes interesadas.

El coste previsto de estas soluciones se sitúa entre los 5 y los 7 billones de dólares anuales. Es evidente que el sector público no cuenta con los medios necesarios para hacer frente a estos retos. Los inversores tienen una responsabilidad al respecto.

En paralelo, y dado que estos desafíos en materia de sostenibilidad están transformando los sectores económicos, los inversores deben tenerlos en cuenta desde una perspectiva del riesgo e incluirlos, no solo en sus escenarios y perspectivas, sino también en su evaluación sobre las estrategias de inversión, los activos y los emisores en los que invierten.

Además de ser conscientes de la necesidad de aplicar un enfoque activo a la selección de títulos, los inversores asumen cada vez más un papel de administradores comprometidos.

La necesidad de hacer frente a los retos en materia de sostenibilidad ofrece oportunidades de negocio. Se calcula que la inversión en los ODS permitirá acceder a oportunidades por valor de unos 12 billones de dólares y crear 380 millones de puestos de trabajo al año en 2030. Hay formas atractivas y económicamente viables de abordar dichos retos, y eso es algo que también atrae inversores.

Por último, en lo que respecta a la demanda, hay un interés creciente por los productos de inversión responsable y, lo que es más importante, por productos con un impacto positivo, por parte del público general, lo que apunta a un cambio en el comportamiento de los consumidores, potenciado por los gobiernos. Todo ello está dando lugar al auge de la inversión de impacto.

También puedes escuchar: Talking heads – Inversión de impacto en capital inversión

Referencias  

[1] Tasa anual de crecimiento compuesto; véase GSIR-20201.pdf (gsi-alliance.org)  

[2] GIIN Annual Impact Investor Survey 2020.pdf (thegiin.org)  

[3] Léase también IMPACT INVESTING – A DEMANDING DEFINITION FOR LISTED AND NON-LISTED PRODUCTS (frenchsif.org) 

Aviso legal

Algunos artículos pueden contener lenguaje técnico. Por esta razón, pueden no ser adecuados para lectores sin experiencia profesional en inversiones. Todos los pareceres expresados en el presente documento son los del autor en la fecha de su publicación, se basan en la información disponible y podrían sufrir cambios sin previo aviso. Los equipos individuales de gestión podrían tener opiniones diferentes y tomar otras decisiones de inversión para distintos clientes. El presente documento no constituye una recomendación de inversión. El valor de las inversiones y de las rentas que generan podría tanto bajar como subir, y es posible que el inversor no recupere su desembolso inicial. Las rentabilidades obtenidas en el pasado no son garantía de rentabilidades futuras. Es probable que la inversión en mercados emergentes o en sectores especializados o restringidos esté sujeta a una volatilidad superior a la media debido a un alto grado de concentración, a una mayor incertidumbre al haber menos información disponible, a una liquidez más baja o a una mayor sensibilidad a cambios en las condiciones sociales, políticas, económicas y de mercado. Algunos mercados emergentes ofrecen menos seguridad que la mayoría de los mercados desarrollados internacionales. Por este motivo, los servicios de ejecución de operaciones, liquidación y conservación en nombre de los fondos que invierten en emergentes podrían conllevar un mayor riesgo.

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