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Semanal de mercados: los bancos centrales endurecen su política monetaria

Las condiciones financieras se endurecen: el BCE ha subido los tipos de interés por primera vez desde 2011. Se espera que la Reserva Federal de Estados Unidos anuncie una subida de tipos del 0,75% en la reunión que celebrará los próximos 26 y 27 de julio. En este entorno, la atención de los inversores se centra en los beneficios empresariales del segundo trimestre.   

Comienza la temporada de presentación de beneficios del segundo trimestre

La temporada de presentación de los beneficios registrados durante el segundo trimestre ha comenzado, en un entorno caracterizado por el enorme pesimismo de los inversores, tal y como lo definió el último informe de inversores institucionales realizado por Bank of America.

Esta semana, el mercado de renta variable se ha visto fundamentalmente impulsado por los informes de beneficios, a pesar de que se han publicado relativamente pocos datos económicos. Solo el 7% de las empresas ha comunicado sus datos, así que aún es pronto.

A pesar de la débil confianza de los inversores, parece que el mercado ha tendido a interpretar los resultados con una mentalidad de «vaso medio lleno». El índice S&P 500 ha subido un 4,16% en los últimos cinco días.

Los inversores comienzan a mostrar una mayor confianza, y esperan que los beneficios empresariales logren resistir y que la Reserva Federal se abstenga de endurecer su política monetaria de forma muy agresiva. De ahí, quizás, el tono más positivo en un mercado posicionado para las malas noticias.

El número de empresas que habrá comunicado sus resultados será ya más notable en la semana del 25 de julio, cuando se espera que presenten sus datos en torno a 200 empresas de los índices STOXX 600 y S&P 500.

Reunión del Comité de Mercado Abierto los días 26 y 27 de julio

Los miembros de la Reserva Federal, después de que los datos de inflación estadounidense del mes de junio superaran las previsiones, con un aumento del 9,1% en el último año, el nivel más alto desde 1981, continúan apuntando en su mayoría a una subida de 75 puntos básicos en la reunión que celebrará el Comité de Mercado Abierto de la entidad (FOMC) en los próximos 26 y 27 de julio, salvo que los próximos datos den alguna sorpresa.

Los datos relativos a las ventas minoristas en Estados Unidos en el mes de junio superaron ligeramente las expectativas de los analistas (teniendo en cuenta las revisiones del mes anterior, las ventas del grupo de control superaron en un 0,20% a la opinión de consenso).

En lo que respecta a la inflación, la encuesta preliminar de la Universidad de Michigan mostró que los consumidores estadounidenses prevén un nivel de inflación del 2,8% en un horizonte de cinco años, por debajo de las expectativas de consenso, que lo sitúan en el 3,0%. Esta cifra es la más baja de los últimos doce meses y ha caído con respecto al 3,1% de junio.

Se trata de un descenso significativo, que anula todos los aumentos que han registrado las expectativas de inflación en el último año. Es posible que dicha previsión ponga de manifiesto hasta qué punto las familias estadounidenses basan sus expectativas de inflación en los precios de la gasolina. En nuestra opinión, esta tendencia a la baja refuerza el argumento de una subida de 75 puntos básicos en julio.

Primera subida de tipos del BCE desde 2011

En su última reunión, el Banco Central Europeo (BCE) subió los tipos de interés por primera vez desde 2011. La subida de 50 puntos básicos era algo esperado por el mercado e impulsó al euro, que recientemente había caído hasta casi alcanzar la paridad frente al dólar estadounidense (véase gráfico 1).

En una nota de prensa, el BCE señaló que había considerado apropiado aprobar una subida de tipos mayor a la inicialmente prevista, como consecuencia de la elevada inflación, también superior a las previsiones, y de la necesidad de respaldar su nuevo programa de compra de bonos.

El tipo aplicable a los depósitos aumentará del -0,5% al 0%, mientras que el aplicable a sus principales operaciones de refinanciación pasará del 0% al 0,50% y su mecanismo de crédito marginal del 0,25% al 0,75%.

Esta subida de los tipos de interés oficiales se produce en una coyuntura complicada. El primer ministro italiano Mario Draghi ha dimitido, poniendo fin a un gobierno de unidad nacional que se había formado para poner en marcha reformas poco populares y creando un vacío de gobierno en un momento de importantes retos económicos. Se prevé que el presidente del país, Sergio Mattarella, disuelva el parlamento y anuncie elecciones anticipadas. 

La dimisión de Draghi ha provocado una venta masiva en el mercado de deuda italiana, lo que a su vez ha dado lugar a un aumento de 22 puntos básicos del rendimiento de la deuda pública del país a diez años, que alcanzó el 3,6%. Este movimiento situó el diferencial entre los rendimientos de la deuda italiana y alemana en 2,33%, lo que refleja un incremento de unos 30 puntos básicos en los últimos dos días.

Mecanismo de Protección de la Transmisión

Tal y como se esperaba, el BCE ha anunciado en su reunión de hoy su nueva herramienta antifragmentación, que se utilizará para limitar la divergencia entre los costes de financiación de los distintos Estados miembros.

Lo más probable es que los mercados financieros quieran ahora tener más información sobre el empleo futuro de dicha herramienta. Cuanto más potente y creíble resulte, menor será la probabilidad de que el BCE tenga que utilizarla.

El control de los niveles de diferencial permite al BCE ofrecer el grado adecuado de expansión monetaria en toda la eurozona y mantener al mismo tiempo una transmisión homogénea de su política monetaria.

Gas

Según Bloomberg, el pasado 20 de julio, el presidente ruso, Vladimir Putin, señaló que Europa comenzará a recibir gas a través del gasoducto Nord Stream 1 una vez finalicen las labores de mantenimiento el 21 de julio. Sin embargo, en el mejor de los casos, los flujos volverán al 40% de la capacidad que tenían hasta el 11 de julio, porcentaje que podría caer al 20% a finales de julio, a menos que se resuelva el conflicto sobre las sanciones impuestas.

Las reservas de gas se han mantenido prácticamente estables en Alemania y en la Unión Europea, con unos niveles situados en torno al 64%. Aunque no parece muy probable que volvamos a los niveles de exportación de gas de Rusia a la UE que se registraban antes de la guerra, o incluso en el mes de mayo, sí que podrían aumentar con respecto a los niveles registrados en las últimas semanas.

La continua incertidumbre sobre el suministro de gas está afectando a las perspectivas económicas de Europa. Esta misma incertidumbre afecta también a las decisiones de inversión y de contratación de las empresas, mientras que el aumento de los precios de la energía está reduciendo la capacidad adquisitiva de las familias.

Pensamos que el crecimiento podría seguir siendo débil en la eurozona hasta mediados de 2023 como consecuencia de: 

  1. La reducción de la renta disponible derivada de los elevados niveles de inflación
  2. Las crisis en curso
  3. El debilitamiento de la demanda mundial
  4. La reducción del comercio
  5. El endurecimiento de las condiciones financieras  

En nuestra opinión, la interrupción del suministro de gas provocaría una recesión en toda regla.

Cuestiones importantes en la próxima semana

Además del inicio de la temporada de presentación de beneficios empresariales y la reunión del FOMC, la próxima semana tendrá lugar (28 de julio) la publicación de la estimación adelantada del crecimiento del PIB estadounidense en el segundo trimestre de 2022.

Si los datos apuntan a un crecimiento negativo, algo que no esperamos, se consideraría que Estados Unidos ha entrado en recesión en la primera mitad de 2022. Según la definición que se utiliza normalmente en Europa, un país entra en recesión cuando registra dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo.

En Estados Unidos, sin embargo, un comité de la Oficina Nacional de Estudios Económicos es el que determina si la economía está en recesión en función de una serie de indicadores. La definición tradicional de una recesión según esta entidad es la siguiente:

«Un periodo de debilidad suficientemente amplio en la actividad económica que da lugar a un marcado deterioro del mercado laboral, lo que suele requerir una respuesta significativa de política económica».

Aunque los datos correspondientes al PIB estadounidense muestren un crecimiento negativo en los dos primeros trimestres de 2022, es muy poco probable que la Oficina Nacional de Estudios Económicos anuncie una recesión. Este año, la economía ha creado más de 300.000 puestos de trabajo al mes. Esta cifra no se corresponde con una recesión económica.

Además, los datos del PIB correspondientes al segundo trimestre estarán sujetos a revisión, y estas revisiones suelen ser importantes. Por lo tanto, el comité tiende a esperar, de media, casi un año antes de marcar un punto de inflexión en el ciclo económico estadounidense.

En nuestra opinión, los elevados niveles de inflación exigirán una notable subida de tipos de interés en Estados Unidos. La política fiscal será un obstáculo y las condiciones financieras se están endureciendo en todo el mundo. Como resultado, pensamos que el desempleo podría comenzar a aumentar en la segunda mitad de 2023 con una leve recesión similar a la de 2001.

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