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El inversor sostenible para un mundo en evolución

Carta de Sandro Pierri, consejero delegado

Nos acercamos al final de otro año complicado. Cuando nos llevamos a casa el ordenador para trabajar hace ya varios meses, pocos habríamos pensado que la pandemia de COVID seguiría todavía hoy con nosotros. Ha sido una época trágica para muchos, incómoda para casi todos. Pero también ha sido un momento de oportunidades.

Yo, personalmente, he tenido la oportunidad de reflexionar. Me incorporé a una compañía que ya era líder en inversión sostenible, y estos seis meses que ya llevo como consejero delegado me han convencido de que tenemos que hacer más. La COP26 sobre el cambio climático y la COP15 sobre biodiversidad que se han celebrado este año nos recuerdan que los retos a los que nos enfrentamos (clima, biodiversidad, igualdad e inclusión) están estrechamente unidos y no tienen un objetivo único y sencillo.

Las condiciones medioambientales extraordinarias a escala mundial han contribuido a impulsar una normativa muy detallada, especialmente el Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles (SFDR) y el marco desarrollado por el Grupo de Trabajo sobre Declaraciones Financieras Relacionadas con el Clima (TCFD).

Es evidente que estamos ante un compromiso cada vez más fuerte por parte de la comunidad de gestión de inversiones para garantizar que avanzamos hacia una economía más inclusiva, baja en emisiones de carbono y respetuosa con el medioambiente, y ello exige un esfuerzo colectivo por parte de los gobiernos, los inversores, las empresas, sus empleados y la sociedad en general.

Soluciones en una era de transformación

Por eso me enorgullece especialmente que hayamos puesto en marcha una estrategia de inversión de restauración de los ecosistemas, diseñada para ofrecer a los inversores la oportunidad de contribuir a restaurar nuestro «capital natural». No obstante, también hemos de asegurarnos de ayudar a nuestros clientes a movilizar su capital en toda nuestra gama de estrategias sostenibles, que pueden ayudar a las empresas, las comunidades y los individuos a adaptarse a esta era de transformación en la que nos encontramos.

De hecho, en los próximos diez años, el sector de la gestión de activos atravesará un periodo de profundos cambios, impulsados por una generación más joven que exige un mayor enfoque en sostenibilidad y un mayor impacto para sus ahorros.

Estamos asistiendo a tres grandes fuerzas disruptivas que operan de forma simultánea: la disrupción de la sostenibilidad, que exige un importante reajuste de las economías; la disrupción tecnológica, que avanza a un ritmo cada vez más rápido; y la disrupción demográfica, provocada por el envejecimiento de la población y el crecimiento de las clases medias en los que hoy consideramos mercados emergentes. Estas tres fuerzas están estrechamente relacionadas entre sí y tendrán un impacto significativo en el enfoque de inversión de nuestros clientes, así como en la práctica de inversión. Ya hemos visto un cambio de tendencia hacia la inversión temática, a medida que los clientes tratan de abordar retos concretos, como las cuestiones medioambientales, y va aumentando el interés por los activos privados para obtener rentabilidad en un entorno de tipos de interés bajos.

Enfoque tecnológico y de equipo

No cabe duda de que esta era de transformación en la que nos encontramos aumentará la complejidad de nuestro negocio. La transformación digital continuará siendo un factor clave, ya que las gestoras de activos acelerarán sus esfuerzos de digitalización tanto para generar rentabilidad como para mejorar su eficiencia.

Nuestro sector será también objeto de una mayor intervención tecnológica, por ejemplo con los robo-advisors o asesores automatizados, que permiten ofrecer a los clientes experiencias digitales y personalizadas, y también mejorarán los procesos de construcción de carteras, que incorporarán nuevas tecnologías como la inteligencia artificial.

Nosotros también nos hemos propuesto continuar mejorando nuestro uso de la tecnología con nuestro enfoque tecnológico y de equipo, destinado a garantizar que seguimos ofreciendo unos servicios especializados, oportunos y competentes de asesoramiento y gestión de riesgos en todas las inversiones de nuestros clientes. Por ejemplo, recientemente hemos lanzado en Francia el servicio «MyMand@te». Se trata de un servicio digital de gestión discrecional de carteras de inversión, que combina nuestra tecnología algorítmica con la competencia de nuestros distribuidores para ofrecer una experiencia personalizada. Además, hemos mejorado nuestras prácticas de comunicación y hemos integrado los indicadores y puntuaciones ESG para ayudar a nuestros clientes a entender el impacto medioambiental que pueden tener sus inversiones.

Diálogo para impulsar un cambio positivo

Creo que la relación de diálogo que mantenemos con las empresas y los mercados en los que invertimos en nombre de nuestros clientes es fundamental para construir un futuro mejor. Las gestoras están muy bien posicionadas para influir en los consejos de administración y los equipos directivos de las empresas, para cuestionar sus modelos de negocio y, en última instancia, para exigirles responsabilidades, votando en contra de las propuestas cuando sea necesario.

Somos muy activos en iniciativas como Climate Action 100+. Pero una de las mayores oportunidades a las que nos enfrentaremos en los próximos dos años estará en el diálogo colectivo de los inversores con los responsables políticos, con el fin de impulsar unos cambios claros y constantes que permitan a las empresas y los inversores asignar el capital de forma adecuada.

Objetivos compartidos

Espero que 2022 devuelva a nuestras vidas una cierta forma de normalidad. La unidad y la energía que encontramos durante la pandemia nos demuestra que podemos unirnos y adaptarnos rápida y eficazmente cuanto lo necesitamos.

Mi deseo para el próximo año es que no nos olvidemos de eso, y que nos centremos en nuestros objetivos compartidos: la generación de unos rendimientos de inversión sostenibles a largo plazo para los activos que nuestros clientes nos confían.

A aquellos que se toman unos días de descanso, les deseo unas felices fiestas, volveremos a conectar el año que viene.

Mis mejores deseos para 2022.

Atentamente,
Sandro Pierri