BNP AM

El inversor sostenible para un mundo en evolución

Carta de Sandro Pierri, consejero delegado

Estimado inversor, 

2022 ha sido un año repleto de acontecimientos para todo el mundo.  

El principal desarrollo positivo fue el retorno a cierto grado de normalidad tras la pandemia, lo cual contrastó con la creciente incertidumbre en torno a conflictos armados, tensiones geopolíticas, crisis de energía, cadenas de suministro trastocadas, acontecimientos meteorológicos extremos, inflación elevada y persistente, y un rápido giro de la política monetaria para combatir las subidas de los precios.

Aunque estos desarrollos son sin duda retadores para todos, representan nuestra razón de ser como gestores de su dinero. Dicho esto, solo un puñado de ellos formarán parte de las megatendencias que, en mi opinión, dictarán el rumbo del mundo en las próximas décadas.

La primera megatendencia, y la más significativa, es la sostenibilidad. Pese a estar en boca de todo el mundo, no debemos olvidar que se trata de un tema aún relativamente nuevo, y nuestro sector todavía no es consciente de su pleno impacto. La regulación es compleja, cambiante y no siempre coherente, pero nuestro compromiso temprano con este tema nos ha aportado la fortaleza y capacidades imprescindibles para navegar esta área tan importante para nuestros clientes. Es por ello que seguimos invirtiendo en gran medida en la integración de datos ESG de vanguardia en nuestras decisiones, y en el marco de control necesario para asegurar que nuestro proceso concentrado en la sostenibilidad aporta resultados para nuestros clientes.

La escala del cambio al que nos enfrentamos no tiene precedentes. Por ejemplo, no basta con recortar simplemente las emisiones, sino que debemos avanzar activamente hacia la neutralidad de carbono a nivel mundial. Esto requerirá la mayor reasignación de capital de la historia, y nos presentará la oportunidad no solo de reposicionar nuestros fondos de cara al crecimiento sostenible, sino de convertirnos en una fuente de financiación para un mundo mejor. Un reto de tal magnitud exige un nivel de pensamiento radicalmente distinto en todo el sistema financiero, que hasta ahora no había sido necesario.

La transición al nuevo mundo es demasiado compleja como para afrontarla solos. Creo que el único modo de avanzar de forma sensata y con éxito hacia el futuro es colaborando con nuestros clientes, con los organismos reguladores y con nuestros homólogos. Hojas de ruta como la de neutralidad de carbono y la medición del impacto de las carteras sobre la biodiversidad ayudan a guiar nuestras decisiones, pero deben aplicarse de manera diligente y consistente para tener un efecto significativo.

La sostenibilidad también guía el modo en que gestionamos nuestro negocio en la actualidad y su posicionamiento de cara al futuro. A finales del año pasado anunciamos la adquisición de una participación mayoritaria en una empresa de explotación forestal sostenible, International Woodland Company (IWC). El objetivo de medidas como esta no es solamente crear nuevas oportunidades de inversión para los clientes, sino también materializar nuestro compromiso con la sostenibilidad.

Por supuesto, las megatendencias del futuro no son solo medioambientales. La creciente complejidad del mundo requiere una mayor innovación tecnológica, y estamos comprometidos a invertir en la mejor tecnología que puede ofrecer el sector para suplementar el excelente capital humano de nuestra firma, con objeto de descubrir más fuentes de alfa y ayudar a proteger a nuestros clientes y los activos que se nos han confiado.

Por último, los cambios demográficos nos obligan a mirar más hacia el futuro en la gestión de activos, subrayando por qué es tan importante concentrarse en generar rentabilidades sostenibles. La gestión activa será siempre esencial, al permitirnos identificar a los ganadores del futuro; no obstante, la mayor esperanza de vida requerirá asimismo más inversión en activos ilíquidos (como por ejemplo infraestructura) capaces de generar rentabilidad durante años, en lugar de meses. Desafíos como estos nos llevaron a crear una unidad dedicada exclusivamente a activos no cotizados el año pasado, y a adquirir una participación mayoritaria en Dynamic Credit Group, un importante proveedor de hipotecas en los Países Bajos. Tales medidas nos ayudan a sacar partido a estas áreas a mayor escala y a ofrecer nuevas soluciones a un nuevo espectro de clientes.

Con todo, 2022 ha sido un año de retos y muchos de los desarrollos vividos continúan ahora en 2023. Aunque el ciclo económico propiciará el retorno de áreas como la renta fija y los mercados monetarios, si algo nos han enseñado los últimos años es que debemos esperar lo inesperado. Con independencia de lo que nos depare el futuro, lo afrontaremos juntos, y nuestro compromiso con usted permanece intacto: proporcionarle rentabilidades de inversión sostenibles a largo plazo.

Gracias por la confianza que deposita en nosotros como gestores de sus activos. Aunque no podemos garantizarle un 2023 más tranquilo, si le prometemos que seguiremos a su lado.

Atentamente,


Sandro Pierri